La pareja compareció ante un tribunal federal de Nueva York tras la presentación de nuevos cargos relacionados con presuntos actos de tortura contra opositores, militares y ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela. La defensa rechazó las acusaciones y el proceso continuará en 2027.
Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon no culpables de los nuevos cargos de conspiración para cometer torturas que enfrenta la pareja ante la justicia de Estados Unidos. La comparecencia se realizó el jueves 15 de octubre de 2026 ante el juez federal Alvin Hellerstein, en Nueva York.
La audiencia se produjo después de que la Fiscalía estadounidense presentara una acusación formal modificada que amplía los señalamientos contra el exmandatario venezolano y su esposa. El documento sostiene que ambos habrían participado en una estructura de represión que utilizaba detenciones arbitrarias y torturas contra personas consideradas amenazas para el Gobierno venezolano.
Maduro rechazó los cargos durante la diligencia y afirmó, por medio de un intérprete, que se trataba de acusaciones falsas. El juez intervino para registrar su declaración de no culpabilidad. Flores, por su parte, manifestó que era completamente inocente.
Las declaraciones no ponen fin al proceso. La Fiscalía deberá sustentar sus acusaciones y la defensa tendrá la oportunidad de controvertirlas ante los tribunales estadounidenses.
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¿De qué acusa Estados Unidos a Nicolás Maduro y Cilia Flores?
La nueva acusación formal, divulgada el 8 de octubre por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, incorpora el cargo de conspiración para cometer torturas y amplía otros señalamientos que ya enfrentaba la pareja.
Según los fiscales, Maduro y Flores habrían ocupado posiciones de liderazgo dentro de una estructura que recurría a la violencia y a la represión para conservar el poder y perseguir a quienes consideraba opositores o posibles amenazas.
El expediente describe presuntas prácticas de tortura física y psicológica, entre ellas golpizas, descargas eléctricas, asfixia, aislamiento prolongado, privación de alimentos y amenazas contra familiares de personas detenidas.
Las autoridades estadounidenses también sostienen que algunos ciudadanos de ese país habrían sido víctimas de esos abusos durante su detención en Venezuela.
Es importante precisar que se trata de hechos descritos en una acusación penal. Su inclusión en el expediente no significa que hayan sido demostrados judicialmente ni que exista una condena contra Maduro o Flores por estos nuevos cargos.
Los métodos de tortura que menciona la acusación
Uno de los aspectos más graves del documento presentado por la Fiscalía es la presunta intervención de altos funcionarios en la definición y supervisión de métodos utilizados contra detenidos.
Según los fiscales, Maduro habría participado en reuniones en las que se discutieron procedimientos para obtener información de militares sospechosos de conspirar contra el Gobierno. En uno de los episodios descritos, relacionado con 2014, se le atribuye haber pedido que se intensificaran los interrogatorios cuando algunos detenidos no colaboraban.
El expediente también señala que Flores habría respaldado determinadas actuaciones y participado en decisiones relacionadas con personas consideradas adversarias del Gobierno.
Las acusaciones incluyen presuntas amenazas contra familiares de detenidos como mecanismo de presión psicológica. En uno de los casos descritos, se habría amenazado con matar al hijo de un prisionero.
Los fiscales argumentan que estas prácticas no habrían sido episodios aislados, sino parte de un sistema de represión contra opositores políticos y personas sospechosas de desafiar al poder.
Sin embargo, la acusación no sostiene que Maduro y Flores hayan ejecutado personalmente todos los actos de tortura descritos. El señalamiento se centra en su presunta participación en una conspiración y en su papel dentro de la estructura que, según la Fiscalía, habría permitido esos abusos.
Maduro rechazó los cargos durante la audiencia
Durante la comparecencia, Maduro cuestionó el contenido del expediente y afirmó que las acusaciones eran falsas. Su intervención fue interrumpida por el juez Hellerstein, quien indicó que quedaba claro que el acusado se declaraba no culpable.
Flores adoptó una respuesta más breve y manifestó ante el tribunal que era completamente inocente.
Ambos mantienen su derecho a la presunción de inocencia y a presentar una defensa frente a los señalamientos. El proceso deberá determinar si las pruebas aportadas por la Fiscalía son suficientes para establecer responsabilidades penales.
La nueva acusación también extiende a Flores el cargo de conspiración para cometer narcoterrorismo, que previamente recaía únicamente sobre Maduro. Además, ambos enfrentan señalamientos relacionados con la importación de cocaína a Estados Unidos y delitos asociados con armas.
Estos cargos hacen parte de un expediente más amplio y deberán analizarse conforme a las reglas del sistema judicial estadounidense.
¿Qué puede pasar ahora en el proceso judicial?
La presentación de nuevos cargos obliga a las partes a preparar sus argumentos y revisar los elementos que integran el expediente. La defensa podrá cuestionar las pruebas, controvertir las interpretaciones de la Fiscalía y presentar las solicitudes procesales que considere pertinentes.
De acuerdo con reportes de Reuters, el juez aplazó el inicio del juicio hasta el 14 de junio de 2027 para permitir que las partes se preparen frente a los nuevos señalamientos.
La programación del juicio no implica que exista una decisión sobre la culpabilidad de los acusados. Antes de una eventual condena, la Fiscalía tendrá que demostrar los cargos bajo los estándares exigidos por la justicia estadounidense.
El caso también puede tener nuevas audiencias previas al juicio, en las que se discutirán cuestiones relacionadas con la validez de los cargos, las pruebas y los argumentos de las partes.
Por ahora, el principal cambio es la ampliación de la acusación y la incorporación de nuevas alegaciones sobre presuntos actos de tortura.
Un proceso que trasciende las acusaciones por narcotráfico
El expediente contra Maduro y Flores ha adquirido una dimensión adicional con la inclusión de presuntos delitos relacionados con torturas y represión política.
La Fiscalía sostiene que el sistema de abusos habría servido para intimidar a opositores, castigar a personas consideradas desleales y mantener el control político. Estas afirmaciones se suman a los señalamientos previos sobre narcotráfico, narcoterrorismo y posesión de armas.
El caso también tiene implicaciones para el debate internacional sobre la responsabilidad penal de antiguos gobernantes y la posibilidad de que sean procesados por delitos presuntamente cometidos durante el ejercicio del poder.
No obstante, cada uno de los cargos deberá ser examinado de manera independiente y con las garantías procesales correspondientes.
¿Qué significa la declaración de no culpabilidad?
Declararse no culpable significa que Maduro y Flores rechazan formalmente los cargos y obligan a que el proceso continúe hacia las siguientes etapas judiciales, salvo que se produzca una decisión procesal que modifique ese curso.
La declaración no equivale a una absolución ni a una condena. La responsabilidad penal solo podrá establecerse mediante el procedimiento correspondiente y una decisión judicial.
La Fiscalía deberá presentar los elementos que respaldan su versión de los hechos, mientras que la defensa podrá cuestionar los testimonios, documentos y demás pruebas que se incorporen al expediente.
Por eso, aunque la nueva acusación representa una ampliación importante del caso, todavía queda un recorrido judicial antes de conocer una decisión definitiva.
La próxima etapa será clave para establecer cómo se sustentan las acusaciones de tortura y qué argumentos presenta la defensa. Mientras tanto, Maduro y Cilia Flores mantienen su declaración de no culpabilidad y el caso continúa bajo la jurisdicción federal de Nueva York.