La iniciativa presentada por el Gobierno Nacional busca recaudar $21,9 billones en 2027 mediante cambios en beneficios tributarios para empresas, aumento del IVA a combustibles y licores, mayores impuestos a grandes patrimonios, bancos y plataformas digitales.
El Gobierno del presidente Gustavo Petro radicó ante el Congreso una nueva reforma tributaria de 2026, considerada una de las últimas grandes iniciativas económicas de esta administración. El proyecto, liderado por el Ministerio de Hacienda, pretende recaudar 21,9 billones de pesos durante 2027 con el objetivo de reducir el déficit fiscal, fortalecer las finanzas públicas y garantizar recursos para el funcionamiento del Estado.
A diferencia de una ley de financiamiento, esta propuesta modifica de manera estructural el sistema tributario colombiano y no está ligada directamente al trámite del Presupuesto General de la Nación. Entre los principales cambios se encuentran la reducción de beneficios tributarios para empresas, un incremento gradual del IVA a los combustibles, mayores impuestos para grandes patrimonios, bancos y plataformas digitales, así como nuevas cargas sobre productos como el alcohol, el tabaco y los vapeadores.
¿Cuál será la principal fuente de recaudo?
La medida que más recursos aportaría a la reforma tributaria consiste en modificar las exenciones parafiscales de las empresas.
Actualmente, las compañías no pagan aportes a salud, SENA e ICBF por trabajadores que devengan hasta diez salarios mínimos. La propuesta reduce ese beneficio únicamente para quienes ganen hasta tres salarios mínimos.
Según el Ministerio de Hacienda, esta modificación permitiría recaudar cerca de 8,5 billones de pesos en 2027 y mantendría intacto el beneficio para casi el 87 % de los trabajadores colombianos.
Los sectores financiero, de comunicaciones y de servicios profesionales serían algunos de los más impactados por este cambio.
IVA a combustibles: así sería el aumento
Otro de los puntos centrales del proyecto es el incremento gradual del IVA aplicado a la gasolina y al ACPM.
Actualmente estos combustibles pagan una tarifa reducida del 5 %. La reforma propone elevarla al 10 % desde enero de 2027 y posteriormente al 19 % en 2028, igualando la tarifa general del IVA.
El Gobierno argumenta que Colombia mantiene precios de los combustibles por debajo del promedio latinoamericano y sostiene que este ajuste busca incorporar los costos ambientales y de salud asociados al consumo de combustibles fósiles.
Aunque reconoce que el ACPM es fundamental para el transporte de carga y el sector agropecuario, el Ministerio considera que el impacto sobre la inflación sería limitado.
Más impuestos para grandes patrimonios y personas de altos ingresos
La iniciativa también amplía el alcance del impuesto al patrimonio.
Actualmente este tributo aplica para quienes poseen patrimonios superiores a aproximadamente 3.771 millones de pesos. La reforma plantea reducir ese umbral a cerca de 2.095 millones, aumentando significativamente el número de contribuyentes.
Además, las personas con ingresos superiores a 135 millones de pesos mensuales tendrían un incremento en la tarifa máxima del impuesto sobre la renta, que pasaría del 39 % al 41 %.
Con estas modificaciones, el Gobierno busca que los ciudadanos con mayor capacidad económica aporten una mayor proporción de recursos al sistema tributario.
Alcohol, cigarrillos y vapeadores pagarían más
La reforma también incorpora medidas de salud pública mediante el aumento de impuestos a productos considerados nocivos.
Entre las propuestas se destacan:
- Incrementar el IVA de los licores del 5 % al 19 %.
- Aumentar considerablemente el impuesto específico sobre los cigarrillos.
- Crear un impuesto para vapeadores y cigarrillos electrónicos.
Según el Ministerio de Hacienda, estas medidas no solo generarían cerca de un billón de pesos en recaudo durante 2027, sino que también contribuirían a disminuir el consumo de estos productos y reducir enfermedades asociadas.
Empresas, bancos y plataformas digitales también tendrían nuevas cargas
El proyecto establece una sobretasa permanente para el sector financiero, elevando la carga tributaria de los bancos con el argumento de que continúan registrando altas utilidades.
Igualmente, contempla un impuesto especial para grandes productores de petróleo y carbón, así como un aumento del impuesto que pagan las plataformas digitales extranjeras que operan en Colombia sin presencia física en el país.
Estas medidas buscan ampliar la base de recaudo sin crear nuevos impuestos para la mayoría de los ciudadanos.
¿Por qué el Gobierno impulsa una nueva reforma tributaria?
El Ministerio de Hacienda sostiene que Colombia atraviesa una situación fiscal excepcional, caracterizada por un elevado déficit, menores ingresos tributarios y un gasto público que continúa creciendo.
Las proyecciones oficiales indican que el déficit fiscal cerraría 2026 en 5,3 % del PIB, mientras que organismos como el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) advierten que podría alcanzar hasta 7,4 % del PIB, lo que convertiría este escenario en uno de los más complejos para las finanzas públicas del país.
Ante este panorama, el Gobierno considera que la reforma tributaria es indispensable para garantizar la sostenibilidad fiscal y evitar que el próximo gobierno herede un déficit aún mayor. Sin embargo, el proyecto apenas inicia su trámite legislativo y deberá superar un amplio debate en el Congreso, donde distintos sectores políticos y económicos ya anticipan fuertes discusiones sobre el impacto que tendría sobre empresas, inversionistas y consumidores.

