Subtítulo: El resultado de la primera vuelta dejó a Flávio Bolsonaro en el primer lugar y mostró cambios importantes en el mapa electoral brasileño, especialmente en São Paulo, Río de Janeiro y Minas Gerais.
La primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil 2026 dejó un escenario que obliga a revisar el comportamiento del electorado. Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,06 % de los votos, mientras que Luiz Inácio Lula da Silva alcanzó el 45,12 %, una diferencia cercana a dos puntos que llevó a ambos candidatos a la segunda vuelta del próximo 25 de octubre.
Más allá del resultado nacional, las cifras muestran que el desempeño de Lula estuvo marcado por dificultades en varios de los estados con mayor peso electoral del país. São Paulo, Río de Janeiro y Minas Gerais quedaron en manos de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta, un factor relevante para entender la ventaja obtenida por el candidato del Partido Liberal.
El peso de São Paulo, Río y Minas Gerais
El comportamiento electoral del Sudeste brasileño fue uno de los elementos centrales de la primera vuelta.
Flávio Bolsonaro se impuso en los tres estados con mayor número de electores: São Paulo, Río de Janeiro y Minas Gerais. Estos territorios concentran una parte importante del electorado nacional y tuvieron un papel determinante en la diferencia entre los dos candidatos.
En São Paulo, el resultado estuvo acompañado por la reelección en primera vuelta del gobernador Tarcísio de Freitas, antiguo ministro de Jair Bolsonaro, quien obtuvo el 62 % de los votos frente al 36 % de Fernando Haddad.
Además, candidaturas respaldadas por Lula para el Senado, como las de Marina Silva y Simone Tebet, no lograron imponerse frente a candidatos alineados con Bolsonaro.
En Río de Janeiro también se registró una ventaja del sector bolsonarista. Eduardo Paes, respaldado por Lula para la gobernación, obtuvo el 42 %, mientras Douglas Ruas, apoyado por el bolsonarismo, alcanzó el 49 % y avanzó a segunda vuelta.
Lula perdió apoyo en sectores que antes eran importantes
Uno de los elementos destacados en el análisis de los resultados es el comportamiento de los sectores de menores ingresos en algunos estados del Sudeste.
El artículo de El Colombiano señala que Lula conserva respaldo entre sectores de mayores ingresos en estados como São Paulo y Río de Janeiro, pero perdió terreno entre votantes de menores ingresos. La situación genera interrogantes sobre el comportamiento de electores que tradicionalmente han estado vinculados a las políticas sociales del Partido de los Trabajadores.
El politólogo Fabián Alejandro Acuña Villarraga, consultado por El Colombiano, interpretó este fenómeno como parte de una transformación territorial del electorado brasileño. Según su análisis, el bolsonarismo creció en el sur y centro-oeste y también avanzó en algunas zonas del nordeste que históricamente habían tenido mayor respaldo para el PT.
Esto no significa que Lula haya perdido el respaldo en todo el país. El resultado muestra, más bien, una distribución diferente de los votos entre las regiones y grupos del electorado.
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El costo de vida y la inseguridad entraron en la campaña
Otro elemento señalado en el análisis es la importancia de las preocupaciones cotidianas de los brasileños.
Aunque durante el tercer mandato de Lula la inflación se mantuvo bajo control y el desempleo disminuyó, el costo de vida, la inseguridad y el endeudamiento aparecen como preocupaciones relevantes para una parte de la población.
El analista político Thomas Traumann explicó a AFP que los ciudadanos estaban concentrados en asuntos como los precios de los alimentos, la seguridad y las deudas de las tarjetas de crédito.
En ese contexto, las campañas de los dos candidatos plantearon enfoques diferentes.
Lula puso énfasis en el balance de sus gobiernos anteriores, los programas sociales y la soberanía de Brasil frente a presiones internacionales. Flávio Bolsonaro, por su parte, llevó buena parte de su discurso hacia asuntos como el precio de los alimentos, la inseguridad y el gasto público.
El bolsonarismo mantuvo fuerza sin Jair Bolsonaro
Otro factor relevante fue la capacidad del movimiento político asociado con Jair Bolsonaro para mantener una base electoral pese a que el expresidente no estuvo en la tarjeta electoral.
Fabián Acuña señaló que el resultado demuestra que el bolsonarismo no depende exclusivamente de la candidatura de Jair Bolsonaro y que el movimiento ha desarrollado una estructura política propia.
Esta consolidación también se reflejó en las elecciones legislativas.
El Partido Liberal se convirtió en la principal fuerza del Senado y aumentará su bancada de 15 a 28 senadores. En la Cámara de Diputados consiguió al menos 85 de los 513 escaños.
La nueva composición del Congreso será importante independientemente de quién gane la segunda vuelta, debido a que el próximo presidente tendrá que negociar con un Legislativo con una presencia conservadora más fuerte.
¿Qué significa esto para Lula?
El resultado de la primera vuelta deja a Lula frente a dos desafíos: conseguir votos entre quienes apoyaron a otros candidatos y movilizar a quienes no participaron en la jornada electoral.
Cerca del 8 % de los votos fueron para candidatos diferentes de Lula y Flávio Bolsonaro, mientras que la abstención llegó al 21 % del electorado.
La politóloga Carolina Botelho señaló que Lula deberá buscar respaldo entre quienes votaron en blanco o nulo y, especialmente, entre quienes no acudieron a las urnas.
Sin embargo, cualquier análisis sobre el resultado definitivo debe esperar a la segunda vuelta. La primera jornada únicamente establece qué dos candidatos continúan en competencia y muestra la distribución territorial y legislativa que dejó la elección.
Un Congreso con mayor presencia conservadora
La elección legislativa también modificó el escenario que enfrentará el próximo presidente.
Además del crecimiento del Partido Liberal en el Senado y la Cámara, varios integrantes de la familia Bolsonaro consiguieron cargos de elección popular. Michelle Bolsonaro y Carlos Bolsonaro fueron elegidos senadores, mientras que Jair Renan Bolsonaro obtuvo un escaño como diputado por Santa Catarina.
Flávio Bolsonaro, además, ha planteado impulsar una amnistía para Jair Bolsonaro y para personas condenadas por los ataques del 8 de enero de 2023. También ha respaldado un eventual proceso de impeachment contra el magistrado Alexandre de Moraes. Estas son posiciones expresadas por el candidato y forman parte de su agenda política.
El resultado legislativo, por tanto, será otro de los elementos que marcarán el escenario político brasileño después del 25 de octubre.
Brasil se prepara para la segunda vuelta
La primera vuelta dejó una diferencia estrecha entre Lula y Flávio Bolsonaro, pero también mostró cambios importantes en el mapa político brasileño.
El avance de Flávio en los principales colegios electorales, la mayor presencia del Partido Liberal en el Congreso y la pérdida de apoyo de Lula en algunas regiones y sectores del electorado son elementos centrales para entender el resultado.
Ahora ambos candidatos deberán disputar los votos que quedaron por fuera de sus respectivas campañas y buscar movilizar a quienes no participaron en la primera jornada.
La segunda vuelta será el 25 de octubre, cuando los brasileños definirán quién ocupará la Presidencia. Hasta entonces, las cifras de la primera vuelta permiten observar un país electoralmente dividido y un Congreso que tendrá una composición diferente a la actual.