El Servicio Geológico Colombiano respondió las principales dudas que surgieron tras el terremoto de magnitud 7,4 y explicó qué es mito y qué dice realmente la ciencia sobre los sismos.
Tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto y las decenas de réplicas registradas posteriormente, miles de personas comenzaron a preguntarse si existen señales que permitan anticipar un sismo. Una de las creencias más difundidas sostiene que cuando aumenta la temperatura o «hace un calor inusual» es porque está próximo un temblor.
Frente a estas versiones, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) decidió responder las principales inquietudes de los ciudadanos y aclarar cuáles afirmaciones tienen respaldo científico y cuáles corresponden a mitos que se han transmitido durante años.
La entidad recordó que los terremotos son fenómenos naturales asociados al movimiento de las placas tectónicas y que, hasta la fecha, no existe evidencia científica que permita predecir con exactitud cuándo ocurrirá un sismo a partir del comportamiento del clima.
¿El calor anuncia un terremoto?
La respuesta del Servicio Geológico Colombiano es clara: no.
Según explicó la entidad, la atmósfera y el subsuelo funcionan mediante procesos completamente diferentes, por lo que un incremento en la temperatura ambiental no tiene relación con la ocurrencia de un terremoto.
De igual forma, el organismo indicó que no existe evidencia científica que demuestre que el calor, las lluvias, la forma de las nubes o cualquier cambio en las condiciones climáticas puedan anticipar un evento sísmico.
Esta aclaración busca desmentir una de las creencias más extendidas entre la población, especialmente después de movimientos telúricos de gran magnitud.
¿El clima cambia antes o después de un sismo?
Otra de las preguntas frecuentes es si el clima experimenta modificaciones antes o inmediatamente después de un terremoto.
El Servicio Geológico Colombiano aseguró que esto tampoco ocurre.
Las variaciones meteorológicas responden a procesos propios de la atmósfera y no guardan relación directa con la dinámica geológica que produce los movimientos de las placas tectónicas.
Por ello, fenómenos como temperaturas elevadas, fuertes lluvias o cielos despejados no pueden interpretarse como señales de un próximo sismo.
¿Los temblores pequeños evitan uno más fuerte?
Esta también es una creencia ampliamente difundida y, según el SGC, es falsa.
Aunque los sismos de menor magnitud liberan una parte de la energía acumulada en la corteza terrestre, eso no significa que impidan la ocurrencia de un terremoto de mayor intensidad.
Cada movimiento sísmico responde a procesos geológicos independientes relacionados con la acumulación y liberación de esfuerzos en las fallas geológicas.
En consecuencia, la presencia de múltiples temblores pequeños no representa una garantía de que no vaya a registrarse un evento de mayor magnitud.
¿Magnitud e intensidad significan lo mismo?
El Servicio Geológico Colombiano explicó que estos conceptos suelen confundirse, aunque tienen significados diferentes.
La magnitud corresponde a la cantidad de energía liberada en el lugar donde se origina el terremoto y es un valor único para ese evento, independientemente del sitio desde donde se mida.
La intensidad, por su parte, describe cómo fue percibido el sismo en cada lugar y depende de factores como la distancia al epicentro, las características del terreno y el tipo de construcción donde se encuentre una persona.
Por esa razón, un mismo terremoto puede presentar diferentes niveles de intensidad según la ciudad o región donde se experimente.
¿Por qué el terremoto se sintió tan fuerte si ocurrió a gran profundidad?
Una de las dudas que más surgieron tras el sismo del 10 de agosto estuvo relacionada con su profundidad.
Mientras muchos terremotos registrados en Colombia ocurren a menos de 30 kilómetros, este evento tuvo una profundidad cercana a los 103 kilómetros.
Para explicar este fenómeno, el Servicio Geológico Colombiano utilizó un ejemplo sencillo.
Comparó el comportamiento de las ondas sísmicas con la luz de una linterna: cuando la fuente de luz se encuentra más alejada, ilumina una superficie mucho más amplia.
De manera similar, la energía liberada por un terremoto profundo se distribuye en todas las direcciones y puede sentirse en una extensa área del territorio, especialmente cuando se trata de un evento de alta magnitud.
¿Por qué tiembla con tanta frecuencia en Colombia?
El SGC recordó que Colombia es un país con una importante actividad sísmica debido a su ubicación geográfica.
En el territorio nacional interactúan las placas tectónicas Sudamericana, Nazca y Caribe, cuyo movimiento permanente genera liberación de energía en diferentes regiones del país.
Por esta razón, diariamente se registran decenas de movimientos sísmicos, aunque la mayoría son de baja magnitud y pasan inadvertidos para la población.
La información científica es clave durante una emergencia
Tras un terremoto es común que circulen rumores y teorías sobre supuestas señales que anticipan nuevos eventos sísmicos. Sin embargo, el Servicio Geológico Colombiano insiste en que la mejor herramienta para enfrentar este tipo de situaciones es acudir a fuentes oficiales y basarse en la evidencia científica.
La entidad recordó que, aunque actualmente no existe un método capaz de predecir exactamente cuándo ocurrirá un terremoto, sí es posible fortalecer la preparación ciudadana mediante planes de emergencia, construcciones sismo resistentes y el seguimiento permanente de la actividad sísmica en el país.

