El Gobierno de Abelardo De la Espriella ordenó iniciar conversaciones con el Fondo Monetario Internacional para buscar una salida a las presiones fiscales, pero todavía no existe un nuevo crédito ni un programa de ajuste aprobado.
Colombia volverá a sentarse a conversar con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para analizar alternativas frente a la situación de las finanzas públicas.
El anuncio fue realizado por el presidente Abelardo De la Espriella durante una alocución televisada el domingo 27 de septiembre de 2026. El mandatario instruyó al ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, y al equipo económico para iniciar los acercamientos con el organismo multilateral.
La decisión ocurre en medio de un escenario de mayores necesidades de financiamiento y presión sobre las cuentas fiscales. Sin embargo, hay un punto que debe quedar claro desde el comienzo: Colombia no tiene actualmente un nuevo crédito aprobado por el FMI ni existe un programa de ajuste acordado con el organismo.
El Gobierno todavía deberá determinar qué tipo de mecanismo pretende negociar y cuáles serían sus eventuales condiciones.
1. ¿Por qué Colombia vuelve a buscar al FMI?
El argumento central del Gobierno está relacionado con el deterioro de las finanzas públicas.
Durante su alocución, De la Espriella aseguró que el país atraviesa, según su diagnóstico, la situación fiscal “más crítica de toda nuestra historia” y afirmó que los ingresos del Estado no alcanzan para responder simultáneamente por el servicio de la deuda y los gastos de funcionamiento.
El presidente también responsabilizó al gobierno anterior por el nivel de endeudamiento y el comportamiento del gasto público. Estas son afirmaciones del mandatario, no una conclusión independiente de este artículo.
Más allá de las posiciones políticas, los datos fiscales muestran que Colombia enfrenta una presión importante.
El Banco de la República señaló que el Plan Financiero actualizado contempla para 2027 un escenario de riesgo con un déficit del Gobierno Nacional Central equivalente al 9,4 % del PIB y una deuda neta de 66,2 % del PIB, si no se adoptan medidas correctivas. Se aclara que estas cifras corresponden a un escenario de riesgo y no a las metas fiscales definitivas del Gobierno.
¿Qué significa un déficit fiscal?
El déficit aparece cuando los gastos del Estado son superiores a sus ingresos.
Cuando existe una diferencia, el Gobierno debe buscar mecanismos para financiarla, entre ellos la emisión de deuda.
El problema surge cuando el endeudamiento aumenta de manera sostenida porque también pueden crecer los intereses que debe pagar el Estado, reduciendo el espacio disponible para otras inversiones y programas.
Por eso, la discusión sobre el FMI no se limita a conseguir dinero: también está relacionada con cómo Colombia puede estabilizar sus cuentas públicas.
2. ¿Colombia ya pidió un préstamo al FMI?
No.
Este es uno de los puntos más importantes de la noticia.
El anuncio del presidente corresponde al inicio de conversaciones con el organismo internacional. Hasta el momento no existe un nuevo crédito aprobado ni un programa económico acordado entre Colombia y el FMI.
El Gobierno deberá definir primero qué busca exactamente.
Entre las posibilidades que se mencionan están un eventual crédito, una línea precautoria, un programa tradicional u otro mecanismo de cooperación financiera.
Cada instrumento tiene características y condiciones diferentes.
Por eso, hablar actualmente de un “rescate” financiero o de un nuevo préstamo sería adelantarse a una negociación que apenas comienza.
¿Qué tendría que definir el Gobierno?
Entre las preguntas que deberán resolverse están:
- ¿Colombia necesita recursos directamente del FMI?
- ¿Busca una línea de crédito preventiva?
- ¿Pretende un programa de ajuste fiscal?
- ¿Qué metas económicas estaría dispuesta a asumir la administración?
- ¿Cuál sería el plazo del eventual acuerdo?
- ¿Qué mecanismos de seguimiento tendría?
- ¿Qué otras fuentes de financiación podrían acompañar el proceso?
Por ahora, estas respuestas no han sido definidas públicamente.
3. Colombia ya tiene antecedentes con el Fondo Monetario
La relación entre Colombia y el FMI no es nueva.
El país es miembro del organismo desde 1945 y ha utilizado diferentes instrumentos financieros a lo largo de las décadas.
Uno de los antecedentes más importantes ocurrió en 1999, durante el gobierno de Andrés Pastrana.
En diciembre de ese año, el FMI aprobó un acuerdo por 1.957 millones de derechos especiales de giro, equivalentes entonces a cerca de US$2.700 millones, para respaldar el programa económico colombiano.
Ese acuerdo estuvo acompañado por compromisos relacionados con el ajuste fiscal, reformas tributarias y control del gasto público.
Sin embargo, Colombia también ha utilizado mecanismos del Fondo que no corresponden a un programa tradicional de ajuste.
Durante la pandemia, por ejemplo, el país utilizó la Línea de Crédito Flexible (LCF) del FMI y en diciembre de 2020 realizó un desembolso de US$5.400 millones para enfrentar las mayores necesidades de financiamiento generadas por la emergencia sanitaria.
El contexto actual es diferente.
Para agosto de 2026 Colombia ya no registraba obligaciones pendientes con el FMI asociadas a aquella línea utilizada durante la pandemia. Además, el país canceló en octubre de 2025 un acuerdo de Línea de Crédito Flexible aprobado en abril de 2024, que tenía un acceso potencial de 6.133,5 millones de derechos especiales de giro, pero que no había sido desembolsado.
4. ¿Qué podría pedir Colombia al FMI?
Todavía no existe una solicitud pública detallada.
El Gobierno ha hablado de buscar una “salida negociada a la crisis”, pero no ha precisado qué instrumento pretende utilizar.
Un eventual programa tradicional podría incluir financiación acompañada de compromisos económicos, metas cuantitativas y revisiones periódicas.
El antecedente de 1999 es relevante precisamente porque ese acuerdo estuvo acompañado de medidas de política económica y compromisos fiscales.
Pero no necesariamente significa que el Gobierno vaya a repetir ese esquema.
La modalidad que finalmente se negocie dependerá de las necesidades de Colombia, de la evaluación del FMI y de los términos que eventualmente acuerden las partes.
¿Qué buscan los expertos?
Los economistas consultados han planteado diferentes elementos sobre el posible acercamiento.
Marcela Meléndez, directora ejecutiva de Fedesarrollo, señaló que el acompañamiento del FMI podría servir para establecer una senda de sostenibilidad fiscal y aportar una señal de disciplina a los mercados. También explicó que todavía no está definido si Colombia buscará un crédito directo.
José Ignacio López, presidente de Anif, destacó la posibilidad de conseguir financiación externa en condiciones más favorables y de avanzar en el ajuste de las cuentas públicas.
Por su parte, Luis Fernando Mejía, CEO de Lumen Economic Intelligence, planteó que un eventual programa podría cumplir dos funciones: facilitar financiación externa y establecer compromisos verificables para reducir gradualmente el déficit y estabilizar la deuda.
Estas son valoraciones de los economistas citados por El Colombiano y no constituyen una decisión oficial sobre el eventual acuerdo.
5. ¿Qué implicaría para los colombianos?
La conversación con el FMI puede tener efectos que van más allá de las cuentas del Gobierno.
Si Colombia llegara a acordar un programa con el organismo, los compromisos económicos podrían incidir en asuntos como el gasto público, el endeudamiento, la inversión estatal y las condiciones de financiación.
Se señala que la discusión también puede repercutir en las condiciones en que hogares y empresas acceden a financiación, dependiendo de la evolución de las tasas y de la percepción sobre las cuentas públicas.
Sin embargo, todavía no es posible determinar cuáles serían esos efectos concretos porque no existe un acuerdo firmado.
Lo que sí está sobre la mesa es la necesidad de definir una estrategia para enfrentar el déficit y la trayectoria de la deuda.
¿El FMI impondrá un ajuste a Colombia?
No puede afirmarse todavía.
Todo dependerá del tipo de acuerdo que eventualmente se negocie.
Un programa tradicional del FMI puede incluir metas económicas y revisiones periódicas, mientras que otros instrumentos tienen características diferentes.
Por ahora, el Gobierno únicamente anunció que iniciará conversaciones.
Por eso, cualquier afirmación sobre futuros recortes específicos, aumentos de impuestos o medidas de austeridad sería prematura hasta conocer los términos de una eventual negociación.
¿Colombia necesita al FMI para solucionar su situación fiscal?
El acercamiento al FMI es una de las alternativas que el Gobierno está poniendo sobre la mesa, pero no constituye por sí solo una solución automática.
La situación fiscal también dependerá de las decisiones internas sobre ingresos, gasto, deuda, inversión, crecimiento económico y cumplimiento de las reglas fiscales.
Además, el Gobierno ha planteado una estrategia complementaria basada en atraer inversión privada.
El vicepresidente José Manuel Restrepo afirmó que durante su visita a Nueva York se reunió con más de 300 inversionistas y presentó oportunidades en sectores como energía, hidrocarburos, minería, inteligencia artificial, infraestructura y agroindustria.
El Ejecutivo ha planteado como objetivo alcanzar un crecimiento económico del 6 %, aunque esa es una meta expresada por el Gobierno y no un resultado actualmente alcanzado.
Así, la estrategia económica tendrá al menos dos frentes: ordenar las cuentas públicas y buscar mayor crecimiento e inversión.
¿Qué viene ahora para Colombia y el FMI?
El siguiente paso será que el Ministerio de Hacienda y el equipo económico establezcan el contenido de las conversaciones con el Fondo.
Aún deberán conocerse aspectos fundamentales como el instrumento que Colombia pretende solicitar, el monto —si se busca financiación—, las condiciones y las eventuales metas fiscales.
También será necesario esperar la evaluación del organismo internacional.
Según los expertos citados por El Colombiano, un eventual acuerdo tendría que pasar por el Directorio Ejecutivo del FMI antes de ser aprobado.
Por ahora, la noticia principal es que Colombia vuelve a abrir conversaciones con el Fondo Monetario Internacional en medio de las presiones sobre sus finanzas públicas.
El desenlace de esas conversaciones determinará si se trata de un mecanismo de financiación, un acompañamiento técnico, un programa con metas económicas o una combinación de diferentes instrumentos.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Colombia volverá a conversar con el FMI?
El Gobierno busca alternativas frente al deterioro de las finanzas públicas y las mayores necesidades de financiación del Estado.
¿Colombia ya tiene un préstamo aprobado?
No. El anuncio corresponde al inicio de conversaciones y actualmente no existe un nuevo crédito ni un programa de ajuste acordado con el FMI.
¿Qué dijo Abelardo De la Espriella sobre la crisis fiscal?
El presidente afirmó que las finanzas públicas atraviesan, según su diagnóstico, “la más crítica de toda nuestra historia” y señaló dificultades para cubrir simultáneamente deuda y gastos de funcionamiento.
¿Cuánto sería el déficit fiscal de Colombia en el escenario de riesgo para 2027?
El Banco de la República señaló un escenario de riesgo con un déficit del Gobierno Nacional Central equivalente al 9,4 % del PIB y una deuda neta de 66,2 % del PIB, si no se adoptan medidas correctivas.
¿Colombia ha tenido acuerdos anteriores con el FMI?
Sí. Uno de los principales antecedentes fue el acuerdo de 1999. Durante la pandemia también utilizó la Línea de Crédito Flexible del organismo.
¿El nuevo acercamiento significa que habrá recortes o aumento de impuestos?
Todavía no. No existe un programa acordado que permita establecer cuáles serían las medidas económicas.