La Sociedad Hidroituango presentó un informe técnico en el que alerta sobre siete factores que ponen en riesgo el suministro eléctrico en Colombia y plantea al Gobierno de Abelardo De La Espriella implementar un horario temporal de emergencia y crear una mesa nacional para evitar un apagón.
Colombia enfrenta una de las mayores amenazas para la estabilidad de su sistema eléctrico en los últimos años. Así lo advierte un estudio presentado por la Sociedad Hidroituango, que alerta sobre la coincidencia de siete factores críticos que podrían llevar al país a enfrentar un racionamiento de energía durante los próximos meses si no se adoptan medidas preventivas.
El informe, dado a conocer este jueves, propone al gobierno del presidente electo Abelardo De La Espriella dos acciones urgentes: implementar temporalmente un horario de emergencia energética, adelantando una hora los relojes en todo el país, y conformar una mesa nacional antiapagón que coordine las decisiones entre el Gobierno, los gremios y los operadores del sistema eléctrico.
Según el documento, el país atraviesa una “tormenta perfecta” por la combinación de problemas energéticos, financieros, regulatorios y climáticos, agravados por la inminente llegada de un fenómeno de El Niño de gran intensidad.
Adelantar una hora el reloj permitiría ahorrar el 2 % de energía diaria
Una de las principales conclusiones del estudio consiste en adelantar temporalmente una hora el horario oficial del país.
La medida busca trasladar parte de las actividades económicas y sociales hacia horas con mayor iluminación natural y aprovechar la generación de energía solar, reduciendo así el consumo durante el pico de demanda, que actualmente se concentra entre las 6:00 de la tarde y las 9:00 de la noche.
De acuerdo con las proyecciones de la Sociedad Hidroituango, este cambio permitiría un ahorro cercano al 2 % de la demanda diaria de energía, porcentaje suficiente para preservar mayores reservas de agua en los embalses y disminuir el uso de plantas térmicas que funcionan con combustibles fósiles.
El estudio recuerda que una medida similar fue implementada en Colombia durante la denominada Hora Gaviria, aunque en esta oportunidad se plantea aplicarla de forma preventiva y únicamente mientras persista el riesgo energético.
Evitar un apagón también tendría un enorme impacto económico
El informe sostiene que el costo económico de un eventual racionamiento sería muy superior al impacto que podría generar un cambio temporal de horario.
Con base en investigaciones del Banco de Bogotá, la Sociedad Hidroituango estima que una sola hora diaria de apagón representaría pérdidas para la economía colombiana de entre 175.000 y 204.000 millones de pesos cada día.
Además del impacto económico, el documento advierte que la medida ayudaría a proteger hospitales, colegios, industrias y otros sectores estratégicos, al tiempo que mejoraría las condiciones de seguridad durante los desplazamientos vespertinos gracias al mayor aprovechamiento de la luz natural.
La “tormenta perfecta”: los siete factores que amenazan al sistema eléctrico
El estudio, explicado por el gerente encargado de la Sociedad Hidroituango y exgerente de EPM, Mauricio Restrepo, identifica siete factores que, actuando simultáneamente, aumentan considerablemente el riesgo de una crisis energética.
1. Déficit de energía firme
La demanda nacional ya supera la capacidad de generación firme disponible.
El informe calcula un déficit cercano a 1.971 GWh para el periodo 2025-2026, cifra que aumentaría hasta 3.906 GWh durante 2026-2027.
2. Retrasos en la red de transmisión
El sistema de transmisión presenta importantes cuellos de botella.
La Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) reporta 11 proyectos estratégicos con retrasos de hasta 12 años, mientras cerca del 90 % de las subestaciones eléctricas opera al límite de su capacidad.
3. Déficit de gas natural
Colombia perdió la autosuficiencia en gas durante 2024.
Actualmente la dependencia del gas importado pasó del 23 % al 32 % en apenas dos meses de 2026, situación que incrementa los costos de generación térmica.
Además, la exploración cayó drásticamente al pasar de 130 pozos perforados en 2012 a solo 27 en 2024.
El estudio advierte que, si el país debe importar cerca del 30 % del gas requerido, las tarifas de energía para los hogares podrían aumentar 12,6 %.
4. Crisis financiera del sector
Otro de los problemas señalados corresponde a la deuda que mantiene el Estado con las empresas del sector eléctrico.
Según el informe, las obligaciones acumuladas ascienden a 9,2 billones de pesos, afectando la liquidez de comercializadores y generadores.
5. Mantenimientos de grandes hidroeléctricas
El sistema también deberá enfrentar la salida temporal de importantes centrales hidroeléctricas.
Entre finales de 2026 y mediados de 2027 están programados mantenimientos en Chivor, con 500 MW, y Guavio, con 1.000 MW, reduciendo el respaldo energético disponible.
6. Incertidumbre regulatoria
La Sociedad Hidroituango considera que la incertidumbre jurídica generada durante el gobierno anterior frenó inversiones estratégicas en infraestructura energética.
Según el estudio, la interinidad de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) y los cambios regulatorios han dificultado la financiación de nuevos proyectos.
7. Llegada de un fenómeno de El Niño severo
Finalmente, el informe advierte que existe una probabilidad del 81 % de que entre septiembre de 2026 y enero de 2027 se presente un episodio fuerte de El Niño, según proyecciones de la NOAA y el Ideam.
Este fenómeno reduciría los aportes hídricos hasta cerca del 55 % del promedio histórico, afectando directamente la generación hidroeléctrica.
Hidroituango pide crear una mesa nacional antiapagón
Como segunda propuesta, la Sociedad Hidroituango solicitó al nuevo Gobierno instalar una mesa antiapagón integrada por el Ejecutivo, la UPME, XM, Acolgen, Andesco, Naturgas, expertos académicos y operadores del sistema.
El propósito sería coordinar decisiones para optimizar la generación eléctrica, racionalizar el consumo y garantizar la disponibilidad de combustibles para las plantas térmicas durante el fenómeno de El Niño.
Uno de los principales objetivos sería resolver el llamado apagón financiero, ocasionado por la deuda estatal con el sector.
Hidroituango será clave para garantizar el suministro
El estudio también resalta que la terminación de Hidroituango representa hoy la principal garantía para la seguridad energética del país.
Actualmente la central aporta 1.200 MW, equivalentes al 10,9 % de la energía generada en Colombia, pero el proyecto aún requiere culminar su segunda fase.
Las unidades 5 y 6 entrarían en operación hacia finales de 2027, mientras las unidades 7 y 8 lo harían durante el primer semestre de 2028.
Con ello, Hidroituango agregaría otros 1.200 MW al Sistema Interconectado Nacional.
El informe concluye que sin esa capacidad adicional el margen de reserva del país se reduciría considerablemente frente a cualquier contingencia climática o técnica.
Finalmente, la Sociedad Hidroituango insiste en que la planeación energética debe sustentarse en criterios técnicos y no políticos, advirtiendo que Colombia aún tiene una oportunidad para evitar una crisis de abastecimiento, siempre que las decisiones se adopten con anticipación.

