Tres de las víctimas del caso Jorge Alfredo Vargas hicieron público un comunicado en el que explican las razones por las que decidieron no participar activamente en el proceso penal que adelanta la Fiscalía por el presunto delito de acoso sexual. Las periodistas aclararon que su decisión no implica una retractación de las denuncias ni un cambio en la versión de los hechos.
El pronunciamiento se conoció un día después de que la Fiscalía imputara cargos al reconocido periodista. En el documento, las comunicadoras insisten en que nunca solicitaron ser reconocidas como víctimas dentro del proceso judicial y que su decisión busca proteger su intimidad, su salud mental y evitar una nueva revictimización.
¿Por qué las víctimas no participarán en el juicio contra Jorge Alfredo Vargas?
Las periodistas afirmaron que desde el inicio manifestaron tanto a Caracol Televisión como a la Fiscalía que no era su intención presentar una denuncia penal contra Jorge Alfredo Vargas.
Según explicaron, las acciones adoptadas por el canal tras las denuncias internas les brindaron «verdad, justicia, seguridad y garantías de no repetición», por lo que consideraban que el caso ya había tenido una respuesta adecuada en el ámbito laboral.
Sin embargo, recordaron que el delito de acoso sexual se investiga de oficio en Colombia, razón por la cual la Fiscalía continuó con el proceso penal independientemente de su voluntad.
En el comunicado aseguraron que, pese a expresar en varias oportunidades que no deseaban intervenir en el juicio, recibieron llamadas telefónicas, correos electrónicos y mensajes de WhatsApp para formalizar su vinculación como víctimas dentro del expediente.
Las periodistas aseguran que participar sería una revictimización
Las comunicadoras señalaron que respetan la obligación constitucional de la Fiscalía de investigar este tipo de delitos, pero consideran que asumir un papel activo dentro del proceso representa una forma de revictimización.
En el documento indicaron que su decisión responde exclusivamente a la necesidad de proteger su privacidad, su bienestar emocional y su proyecto de vida.
Asimismo, manifestaron que el manejo judicial del caso las ha expuesto a escenarios de «acoso judicial y mediático», situación que, según sostienen, ha afectado su tranquilidad desde que comenzaron las investigaciones.
Las periodistas también invocaron el artículo 11 de la Ley 906 de 2004, que establece el derecho de las víctimas a recibir un trato digno y a que se protejan su intimidad, seguridad y bienestar durante el desarrollo de los procesos judiciales.
Una de las periodistas afirma que fue citada sin su consentimiento
De manera paralela, una de las comunicadoras representadas por la abogada Ana Bejarano Ricaurte aseguró públicamente que el proceso penal avanzó sin que ella hubiera presentado una denuncia formal.
Según su versión, la única actuación que realizó fue presentar una queja interna ante Caracol Televisión por los presuntos hechos ocurridos mientras trabajaba en el canal.
La periodista sostuvo que posteriormente los documentos fueron conocidos por el Ministerio del Trabajo y, más adelante, obtenidos por la Fiscalía mediante orden judicial, lo que dio origen a la investigación penal.
También afirmó que fue convocada a la audiencia de imputación sin haber autorizado su participación y explicó que solicitó mantener bajo reserva su identidad para evitar nuevas afectaciones personales.
La comunicadora reiteró que no se retracta de las acusaciones formuladas ante el canal y aseguró que, si la justicia así lo requiere, declarará sobre los hechos, aunque insistió en que desea preservar su identidad para proteger su salud mental y evitar nuevas formas de revictimización.
¿En qué va el proceso contra Jorge Alfredo Vargas?
El pronunciamiento de las periodistas se produjo un día después de la audiencia en la que la Fiscalía imputó a Jorge Alfredo Vargas por el presunto delito de acoso sexual.
Durante la diligencia judicial, el periodista no aceptó los cargos y manifestó que apenas conoció de manera detallada las acusaciones en su contra.
Posteriormente, mediante un video publicado en sus redes sociales, Vargas aseguró que permaneció 137 días en silencio porque desconocía el contenido específico de la investigación. Además, reiteró su inocencia, anunció que ejercerá su defensa junto a su equipo jurídico y expresó que espera que sea la justicia la que determine la verdad con base en las pruebas.
El caso se hizo público en marzo de este año, cuando Caracol Televisión confirmó la activación de sus protocolos internos tras recibir denuncias por presunto acoso sexual contra dos de sus periodistas. Tiempo después, la empresa informó la salida de Jorge Alfredo Vargas y del periodista deportivo Ricardo Orrego, precisando que, en el caso de Vargas, la terminación de su vínculo laboral se produjo de mutuo acuerdo.

