Documentos de una investigación reservada del Ejército recogen testimonios sobre presuntos casos de indisciplina, fiestas, consumo de alcohol, relaciones entre superiores y subordinadas y posibles situaciones de acoso sexual.
Un nuevo escándalo sacude al Ejército Nacional luego de que una investigación revelara documentos internos sobre presuntos hechos de indisciplina, consumo de licor, relaciones entre superiores y subordinadas, fiestas y posibles casos de acoso sexual ocurridos en el cantón militar Tenerife, en Neiva, Huila.
Los hechos hacen parte de una misión de trabajo reservada del Ejército, identificada como la n.º 02 de 2025, en la que se recopilaron testimonios de mujeres uniformadas sobre situaciones que, según los documentos citados por el medio, habrían comprometido la disciplina y la imagen de la institución.
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Denuncias sobre fiestas y consumo de licor
De acuerdo con los documentos conocidos por Semana, oficiales, suboficiales y soldados habrían participado en fiestas dentro y fuera de las instalaciones militares.
Algunos testimonios describen reuniones en las que se consumía alcohol y se presentaban relaciones entre integrantes de diferentes rangos. La situación habría llegado a tal punto que el Ejército terminó prohibiendo la venta de licor en el minimarket ubicado dentro del cantón.
La inspección institucional concluyó que se habían comprometido objetivos relacionados con la disciplina, la moral y los valores militares.
Un supuesto “catálogo” de soldados
Uno de los aspectos más llamativos de la investigación está relacionado con las denuncias sobre un supuesto “catálogo de soldados”.
Según los testimonios recogidos por el Ejército, algunas mujeres uniformadas habrían sido contactadas o utilizadas en encuentros con superiores. Una de las denunciantes afirmó que existía un sistema informal mediante el cual algunas soldados salían con cuadros y recibían permisos especiales.
Otra declaración mencionada en el informe señaló que algunas uniformadas eran llevadas a discotecas y hoteles y que, presuntamente, podían salir sin los permisos correspondientes.
Es importante precisar que estas afirmaciones corresponden a testimonios incluidos en una investigación disciplinaria y no constituyen, por sí mismas, una condena judicial contra las personas señaladas.
Presuntos abusos de poder y acoso sexual
La investigación también contiene denuncias más graves relacionadas con el supuesto uso de posiciones de mando para obtener beneficios de carácter sexual.
Una suboficial señaló que un capitán, quien se desempeñaba como comandante de compañía, habría utilizado su autoridad para conceder o restringir permisos a algunas uniformadas. El documento incluso menciona fotografías y encuentros en moteles como parte de los elementos relatados por las denunciantes.
Además, otras mujeres denunciaron presuntos casos de acoso sexual por parte de oficiales con poder dentro del cantón militar.
Una de las declaraciones aseguró que algunas uniformadas no denunciaban por temor a posibles consecuencias negativas para sus carreras dentro de la institución.
También hubo denuncias de violencia intrafamiliar
El informe interno no se limitó a describir situaciones relacionadas con fiestas y relaciones entre militares.
Uno de los testimonios mencionados por Semana relata una presunta confrontación entre un oficial y su esposa. Una uniformada aseguró haber visto a la mujer con marcas visibles en los brazos y el rostro después de una discusión.
El documento relaciona este episodio con la conducta de un oficial que, según los testimonios, mantenía relaciones con varias mujeres soldados.
El contexto de seguridad genera mayor preocupación
El escándalo adquiere una dimensión adicional por el contexto de seguridad de la región.
El Batallón Tenerife, adscrito a la Quinta División del Ejército, tiene jurisdicción operacional sobre una amplia zona que incluye Huila y Tolima, entre otros departamentos. Según Semana, la unidad tiene a su cargo más de 25.000 hombres y cumple misiones de seguridad en varios departamentos del país.
Mientras se presentaban los hechos denunciados, las autoridades advertían sobre el crecimiento de estructuras criminales y disidencias de las Farc en zonas del Huila y Tolima.
La Defensoría del Pueblo incluso había emitido en 2024 una Alerta Temprana para Neiva, Tello, Baraya y Colombia, debido a los riesgos derivados de la presencia de grupos armados y delincuencia común.
Ejército confirmó que hay una investigación disciplinaria
Ante las revelaciones, Semana consultó al Ejército Nacional, que confirmó que se adoptaron medidas administrativas relacionadas con los hechos.
La institución informó que se realizaron retiros de personal y acciones disciplinarias, siempre bajo el debido proceso y las normas vigentes.
Además, el Ejército confirmó que actualmente existe una averiguación disciplinaria abierta para establecer responsabilidades por los hechos ocurridos en el cantón Tenerife.
La investigación deberá determinar qué ocurrió realmente, quiénes participaron y si hubo funcionarios que utilizaron sus cargos para obtener beneficios personales o incurrieron en conductas contrarias a la disciplina militar.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de los controles internos dentro de las Fuerzas Militares, especialmente en unidades ubicadas en regiones donde la presencia de grupos armados exige altos niveles de preparación, disciplina y capacidad operacional.

